Confirmándose como una de las grandes cartas del atletismo sudamericano en los últimos tiempos, este prodigio colombiano surgido del departamento del Atlántico y llamado Anthony José Zambrano, está en la elite mundial de los 400 metros llanos. Con una fantástica marca de 43 segundos y 93 centésimas, escoltó a un hombre que está volviendo a los primeros planos -Kirani James, de Grenada- para asegurarse un sitio en la finalísima de esta distancia en los Juegos Olímpicos de Tokio. Zambrano batió así su propio récord sudamericano, que había fijado en 44s.15 durante el Campeonato Mundial de Doha 2019, cuando logró la medalla de plata.
Esta final de los 400 llanos promete ser un duelo espectacular entre los mejores especialistas de la época. Por la semifinal 1, además de James y Zambrano, también ingresa a la carrera decisiva el holandés -procedente de Aruba- Liemarvin Bonevacia, quien fijó récord de su país (44s.62) y dejó afuera a uno de los candidatos, el triniteño Deon Lendore (44s93).
La segunda semifinal marcó el avance del estadounidense Michael Cherry (44s44) y del joven prodigio jamaiquino Christopher Taylor (44s92), en tanto que otro de los créditos triniteños, Machel Cedenio, sólo pudo lograr el sexto lugar con 45s.86 y no estará en la carrera decisiva.
Tampoco estará allí el recordman mundial y defensor del título, el sudafricano Wayde van Niekerk, héroe de los Juegos de Rio 2016. Después de los problemas físicos que afrontó hace un par de temporadas, no pudo recuperar su mejor condición y ahora fue 5° en la semifinal 3 con 45s.14. Esta semifinal vio adelante a dos de los grandes protagonistas de esta distancia, Steven Gardiner (Bahamas) con 44s14 y Michael Norman (EE.UU.) con 44s52, avanzando también Isaac Makwala (Botswana) con 44s.59.


