Por segundo año consecutivo, el brasileño Matheus Lima da Silva se instaló en la final de los 400 metros llanos del Campeonato Mundial de Pista Cubierta -había mejorado su récord sudamericano a 45.71 en la semifinal del viernes- y ahora concluyó en el 7° puesto definitivo. Fue la iniciarse el turno vespertino de este sábado 21 de marzo en Torun, Polonia.
Con la nueva modalidad, la final estuvo dividida en dos series. Matheus participó en la primera, donde marcó 46.17, escoltando al estadounidense Chris Robinson (45.55) y al recordman europeo Attila Molnar, de Hungría (45.71)
La otra serie fue la más rápida y allí el canadiense Christopher Morales-Williams se aseguró la medalla de oro con 44.76, nueva marca de los campeonatos. Venció al recordman mundial, el estadounidense Khaleb McRae, quien se llevó la medalla de plata con 45.03, quedando la de bronce para Jereem Richards (Trinidad-Tobago) con 45.39. Thomas Hork, de República Checa, fue cuarto en dicha serie (y quinto en la general) con 45.70.
Al afrontar la última curva pocos hubieran apostado por el triunfo de Morales-Williams que marchaba varios metros por detrás de McRae, pero ni así se rindió el canadiense que, pese a su poco ortodoxa manera de correr, acabó por adelantar al estadounidense. Unos descomunales metros finales que permitieron a Christopher Morales-Williams colgarse la medalla de oro con un tiempo su plusmraca del evento. La mejor revancha posible para el canadiense que pese a ser el atleta que más rápido a corrido la distancia en toda la historia, tras firmar unos espectaculares 44.49 segundos en 2024, nunca vio reconocida su marca como récord mundial por un problema con los tacos. Un récord del mundo que posee oficialmente McRae, tras correr el pasado mes de febrero en 44.52 segundos, tres centésimas más que el «no-récord» del canadiense.
La prueba central con la victoria de Morales-Williams.




