El atletismo sudamericano en las pruebas de media/larga distancia está viviendo un gran momento por dos valores surgidos de Uruguay: Santiago Catrofe y Valentín Soca.
Y vale la pena evocar que, justamente ahora, hace medio siglo, se vivió otra etapa de esplendor. La década del 70 estuvo marcada por los grandes duelos en las competencias de nuestra región del chileno Pedro Edmundo Warnke (luego radicado en Alemania) y los colombianos Domingo Tibaduiza y Víctor Mora.
Además de las numerosas carreras de calle –los tres fueron vencedores de la San Silvestre- y de los duelos que protagonizaron en los Campeonatos Sudamericanos, durante mayo de 1976 tanto Warnke como Mora fueron quebrando las plusmarcas sudamericanas en el marco de los principales eventos del verano europeo.
Evocamos aquel momento:
- El 18 de mayo de 1976 en el Estadio Comunal de Florencia, Mora batió el récord sudamericano de los 5.000 metros con 13:37.4, mejorando los 13:38.2 que Warnke había logrado el año anterior en Bonn.
- El 21 de mayo en Köln (Alemania), Warnke recuperó el récord al marcar 13:36.76. Quedó 10° en una carrera que ganó el portugués –y luego campeón olímpico de maratón- Carlos Lopes. Dicha marca de Warnke sería batida dos años después por Tibaduiza en el Weltklasse de Zurich.
- El 29 de mayo de 1976 en Munich, Mora se convirtió en el primer sudamericano en bajar de 28 minutos para los 10 mil metros, al marcar 27:55.72 (este récord también fue mejorado por Tibaduiza dos años más tarde en Viena con 27:53.02 en la misma carrera donde Henry Rono batió la marca mundial). En la pista de Munich, Mora llegó 2°, detrás de Lopes (Portugal) y aventajando a otro fondista de primera clase como el belga Karel Lismont. Warnke también compitió allí, fue 7° y fijó récord chileno de 28:18.10.
La gira de Mora continuó el 18 de junio en Florencia donde marcó 7:53.8 para los 3.000 metros llanos, marca que todavía hoy permanece como récord “outdoor” de su país (el absoluto es 7:49.46 de Jacinto Navarrete, en pista cubierta desde hace más de tres décadas).
Mora se estaba preparando para los Juegos Olímpicos de Montreal, pero allí quedó 11° en serie de 10.000. “Iba estimulado por los resultados en las pistas europeas, pero semanas antes de los Juegos tuve una lesión en el tendón de Aquiles y me afectó”, contó el legendario fondista colombiano.
Tanto los 5.000 como los 10.000 metros en Montreal fueron ganados por el finés Lasse Viren, repitiendo su doblete de los Juegos de Munich. Y el desenlace de los 5.000, con siete hombres pujando por las medallas hasta la misma línea de sentencia, fue uno de los más espectaculares de la historia.
Pero ninguna de aquellas esperanzas sudamericanas pudo cristalizarse en esos Juegos. Además de Mora, también estaban Warnke y Tibaduiza. Este fue 8° en su serie de 5.000 (13:49.49) y 10° en la de 10.000 (29:28.17), recién alcanzaría un mejor resultado en el maratón olímpico de Moscú 80. Warnke, por su parte, fue 10° en su serie de 10.000 con 13:39.69 y 7° en la de 10.000 con 28:43.63.
Y a fines de ese año, Warnke se dio el gran gusto al conquistar la prueba más popular de la región, la Travesía de San Silvestre. Un gusto que también Mora (4 veces) y Tibaduiza también se dieron en otros momentos. Warnke se convirtió en el segundo chileno en lograr la carrera en las avenidas paulistas –Raúl Insotroza fue el primero en 1948- y superó a fondistas de primera clase mundial como el suizo Markus Ryffel (medallista olímpico en Los Angeles 84) y el italiano Franco Fava, quien venía del octavo puesto en el maratón olímpico de Montreal.
Pedro Edmundo Warnke, el gran fondista de Chile.




