Fuente: CBAT
Bajar los 10 segundos en 100 metros constituyó una frontera inaccesible para los sprinters sudamericanos por varias décadas, desde que el legendario Robson Caetano da Silva fijara el récord justo en 10.00 durante el Iberoamericano de 1988, en México. Pero el pasado 28 de julio, en la histórica final de 100 del Campeonato Sudamericano en Sao Paulo tres hombres -al fin- lograron la hazaña. Allí ganó Issamade Asinga, de Surinam, un juvenil que marcó 9.89 (su registro ahora está ph, a decisión de World Athletics). Erik Felipe Barbosa Cardoso fue subcampeón con récord brasileño de 9.97, y dos centésimas después quedó otro juvenil, el colombiano Ronal Longa.
En la mañana de este sábado 9 de septiembre en el Trofeu Bandeirantes, que organiza la Federación Paulista en el centro Oswaldo Terra, en Sao Bernardo do Campo, otro velocista ha quebrado la barrera de los 10 segundos: Felipe Bardi dos Santos, quien estableció el récord brasileño con 9.96 (viento de 1m.s.). Felipe es compañero de entrenamiento de Erik en Santo André.
Además del récord brasileño, Felipe Bardi está clasificado para competir en los Juegos Olímpicos de París 2024, al igual que Erik Cardoso, ambos entrenados por Darci Ferreira da Silva.
El ex campeón sudamericano Rodrigo Pereira do Nascimento (Pinheiros-SP) se llevó la medalla de plata, con un buen tiempo de 10,06, seguido por Gabriel Aparecido dos Santos García (ACA-SC), con 10,10.
Tanto Felipe como Erik y Rodrigo do Nascimento representaron a Brasil en el Campeonato Mundial de Budapest, realizado en agosto, en Hungría. Este año la temporada es atípica porque los mejores atletas brasileños se prepararon para competir en los Juegos Panamericanos de Santiago de Chile, del 29 de octubre al 5 de noviembre.
«Fue un gran día y estoy muy feliz, siempre agradeciendo a Dios. Sabía que este resultado sucedería. Regresé del Mundial, descansé, entré relajado a la carrera», dijo Bardi, de 24 años. «Erik abrió la puerta y ahora otros atletas pueden correr por debajo de los 10 segundos. Rodrigo y Gabriel demostraron hoy que pueden correr así», afirmó. «Erik es muy buen amigo mío, compartimos departamento en Santo André. Pasamos casi 24 horas juntos».
Felipe dijo que todavía tiene mucho que mejorar técnicamente. «Mi salida del block no es buena, tengo que acelerar mucho. Después de 50 m de avance estoy muy bien. La atención ahora está en los Juegos Panamericanos de Santiago. Quería una buena marca para garantizar mi participación en Chile, pero no pude. Me imaginé todo esto”, comentó. «Agradezco todo el apoyo que he recibido del CBAt, de Loterías Caixa, del COB y de mi club».
El técnico Darci Ferreira dijo que el resultado lo celebró con un abrazo entre él y sus dos deportistas y con mucha emoción y lágrimas de la madre de Felipe. «Ayer mismo tuvimos un entrenamiento y le dije a un reportero de la Banda que tanto Felipe como Erik están preparados para correr alrededor de 9.90. Pero le había reducido la carga de entrenamiento de la semana a Felipe porque iba a correr en el Trofeo Bandeirantes. Se suponía que rodar por debajo de 9,95 en el Mundial, pero por alguna razón no fue así», dijo Darci.


