A cuatro años de su último show y un año y medio después de que se retirara de la vida pública como consecuencia del síndrome de la persona rígida, una enfermedad neurológica que provoca espasmos musculares, la legendaria cantante canadiense Celine Dion interpretó este viernes la célebre obra de Édith Piaf, Hymne à l’amour (Himno al amor), escrita para el amor de su vida, el boxeador Marcel Cerdan, desde la inmensa Torre Eiffel, que un rato antes había sido el epicentro de un magnífico show de luces. Fue el broche de oro, pese a la lluvia que no dio descanso, de una fastuosa e inolvidable ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de París 2024.
Segundos antes, la ex atleta Marie-José Perec y el judoca Teddy Riner encendieron el fuego del pebetero, un anillo de siete metros que se elevó en un globo aerostático de 30 metros de diámetro desde el jardín de las Tullerías. Fue la gran sorpresa de una secuencia memorable que se extendió durante cuatro horas y permitió recorrer historia, presente y futuro de Francia, con la capital y sus emblemáticos lugares como enorme y único escenario.
Zinedine Zidane, leyenda del fútbol francés, apareció en el estadio del Trocadero y avanzó con la antorcha por la pasarela entre gritos de ‘Zizou’, ‘Zizou’, y se acercó a un Rafael Nadal aparecido por arte de magia en el escenario ante el asombro de los asistentes.