La marcha sudamericana vivió otra gran momento este sábado 19 de agosto, al inaugurarse el Campeonato Mundial de Atletismo en Budapest cuando el brasileño Caio Oliveira de Sena Bonfim logró la medalla de bronce de los 20 kilómetros, repitiendo su gesta de Londres 2017. Y varios de los mejores marchistas sudamericanos establecieron sus marcas personales, además de ocupar puestos de avanzadas en una prueba de notable nivel.
El título fue para el español Alvaro Martín con 1:17:32, delante del sueco Perseus Karlström con 1:17:39. Caio llegó tercero con 1:17:47 y de este modo logró la segunda marca de la historia sudamericana, detrás del récord del legendario ecuatoriano Jefferson Pérez (1:17:21 hace dos décadas). Caio mejoró su reciente récord nacional (1:18:29 en La Coruña) y reafirmó su condición de uno de los mejores marchistas del mundo. A sus 32 años, el atleta procedente de Brasilia ya había sido 3°, como citábamos, ahce seis años en Londres, también fue 6° en 2015 y 2022, y estuvo en el top 4 de los Juegos Olímpicos.
Otros récords nacionales fueron fijados por los atletas en los puestos siguientes: el canadiense Evan DUnfee (4° con 1:18:03), el alemán Christopher Linke (5° con 1:18:12) y el finés Veli-Matti Partanen (6° con 1:18:22).
El ecuatoriano Brian Daniel Pintado, campeón panamericano, si bien no pudo repetir su posición del Mundial anterior en Eugene –cuando quedó 5°- ahora fue 7° con un registro personal de 1:18:26, que también constituye el tercero de la historia sudamericana.
El siguiente atleta de nuestra región fue el peruano César Rodríguez, 17° con 1:19:52, récord de su país (tenía 1:20:45 el año pasado en La Coruña) e incorporándose también a la lista de los que bajaron la barrera de 1:20:00.
La prueba se largó con dos horas de retraso debido a una tormenta, pero no obstante el nivel fue espectacular.
El colombiano Eider Arévalo, quien había sido campeón en Londres y ahora ambicionaba ubicarse otra vez entre los mayores, arrancó bien (40:13 en el parcial de los 10 km) pero declinó y fue 26° con 1:21:55.
Los otros sudamericanos terminaron así: 19 David Hurtado (Ecuador) 1:20:07, 20 Jordy Rafael Jiménez (Ecuador) 1:20:08, 22 Luis Henry Campos (Perú) 1:20:56, 36 MaX Batista Goncalves dos Santos (Brasil) 1:24:10, 45 Juan Manuel Cano (Argentina) 1:37:29 y 46 César Herrera (Colombia) 1:27:47.
Cincuenta marchadores de veintiocho países tomaron la salida en la Plaza de los Héroes de Budapest. Por delante un céntrico recorrido de un kilómetro al que dieron veinte vueltas por la calle Andrassy. El japonés Koki Ikeda, que llegó a Budapest con el aval de las medallas de plata en los Juegos Olímpicos de Tokio y del pasado Mundial en Eugene en 2022, lideró la prueba desde el principio con una solidez que le permitió llegar a tener doce segundos de ventaja sobre un grupo perseguidor del que fueron tirando el turco Salih Korkmaz, el ecuatoriano Brian Daniel Pintado y el brasileño Caio Bonfim. Ikeda registró un parcial de 38:37 para los primeros 10 km. donde Caio pasó en el grupo siguiente con 38:52 (récord de su país para esa distancia).
Álvaro Martín, metido en ese grupo perseguidor, fue de menos a más en la carrera y, pasado el ecuador, fue empezando a ganar posiciones hasta que a los quince kilómetros logró alcanzar a Ikeda, al que se le hizo larga la prueba sin poder aguantar el alto ritmo que imprimió desde el principio. El atleta extremeño, en solitario, levantó los brazos en meta parando el crono en 1h17:32, la mejor marca mundial del año, lejos de la plusmarca que aún ostenta desde el 15 de marzo de 2015 el japonés Yusuke Suzuki. Álvaro Martín, de 29 años, amplía con este oro mundial un palmarés que incluye también dos victorias en los campeonatos de Europa de Berlín 2018 y 2022.
Martín quiso «reivindicar» su nombre pero también admitió que el triunfo es «un éxito de equipo y de la marcha española porque podía haber sido el día» de cualquiera de sus compañeros.
Álvaro Martín, con un tiempo de 1h17:32, se convirtió en el tercer español en la historia en conquistar el oro mundial tras Valentín Massana en 1993 y Miguel Ángel López en 2015.
«Es increíble ganar pero es la segunda medalla del grupo. La primera fue la de Miguel Ángel López en 2015. Estuve en Pekín viendo cómo le colgaban el oro. Ver un español ganando después de una época tan mala que hemos tenido con todo el dopaje de los rusos y un español limpio lo ha hecho», dijo Álvaro Martín, a los medios de comunicación, tras ganar el oro.
«La marcha española durante los Europeos lo ha hecho muy bien pero no era suficiente. Veníamos de tres cuartos puestos en los Juegos de Tokio y es muy doloroso. Hice todo lo que pude pero sabíamos que podíamos hacer un poco más en los Mundiales», confesó el atleta extremeño.
«Quiero reivindicar no solo mi nombre, porque al final esto es algo del equipo, porque también podía ser el día de Alberto Amezcua, Diego García Carrera o Paul McGrath que nos está viendo. Es un éxito de un equipo, de la marcha española y de mi entrenador José Antonio Carrillo», señaló.
Álvaro Martín, que ha sido uno de los atletas más críticos en los últimos tiempos con las decisiones que se están tomando a nivel internacional sobre la marcha, dejó a un lado sus discrepancias con la federación porque «no es el momento».
«Raúl Chapado (presidente de la RFEA) me ha felicitado. Podremos tener nuestras diferencias pero en carrera y competición es donde tenemos que estar. Creo que se alegra porque haya ganado, y ahora a disfrutar. Ha sido una temporada de ensueño», manifestó.
Con un tiempo de 1h17:32, Álvaro Martín se quedó cerca de la 1h17:22 de Paquillo Fernández en 2002.
«El récord de Paquillo lo he visto cerca pero prefiero ganar un Mundial que ser cuarto y batir el récord de España», dijo el atleta español, que acabó diciendo que deben «reivindicarse y seguir luchando».


