Atletismo Sudamericano
  • NOTICIAS
  • NOSOTROS
    • AUTORIDADES
    • COMISIONES
    • SEDE
    • ESTATUTOS
    • REGLAMENTOS
    • HISTORIAL
  • FEDERACIONES
  • CALENDARIO
  • RESULTADOS
  • ESTADÍSTICAS
    • Estadísticas 2026
    • Estadísticas 2025
    • Estadísticas 2024
    • Estadisticas 2009-2023
  • NOTAS OFICIALES
    • 2026
    • 2025
    • 2024
  • ADC
    • HISTORIAL
    • PROXIMOS CURSOS Y SEMINARIOS
    • HISTORIAL POR PARTICIPANTES
    • HISTORIAL DE CURSOS Y SEMINARIOS
  • ANTIDOPAJE
  • SALVAGUARDA
Atletismo Sudamericano
No Result
View All Result

El día inolvidable de Aparicio: cuando ganó el oro panamericano en Buenos Aires

EL ADIOS A UN GRANDE DEL ATLETISMO SUDAMERICANO: JAIME APARICIO

(por RICARDO AVILA PALACIOS – en libro «La fabulosa historia del atletismo colombiano»)

El 28 de febrero de 1951, el atleta caleño Jaime Aparicio colgó sobre su pecho la primera medalla de oro que el deporte colombiano cosechó en el historial de los Juegos Panamericanos.

De las centenareas de oro que el deporte colombiano ha conquistado en el historial de los Juegos Panamericanos, desde 1951, la primera se la colgó en su pecho un veinteañero caleño que siempre corría con gafas: Jaime Ignacio Aparicio Rodewaldt.

Fue el 28 de febrero de 1951, en Buenos Aires (Argentina). Era miércoles, y en el carril número uno de la pista de atletismo del estadio del Club Atlético River Plate, estaba ubicado un muchacho ansioso que venía de ser campeón nacional, bolivariano, suramericano y centroamericano de los 400 metros vallas.

“¡A sus puestos!”, grita el juez, y los atletas se acercan a la línea de salida…  “Vengo de una niñez activa. No sé cómo me aguantaban en la casa. Donde existiera un balón que rebotara, una piscina, una bicicleta, ahí estaba. Jugué baloncesto, béisbol, pinbol, ¡hasta golf! Ese bagaje siguió en el colegio, donde pertenecía a todos los equipos, contra la voluntad de mi papá y los profesores, que pensaban que no estudiaba”, recordó Aparicio en una entrevista para El Espectador.

“¡Listos!”, grita una vez más el juez de partida… Aparicio y sus rivales se alzan inmediatamente a su posición definitiva de salida, manteniendo el contacto de sus manos y pies con el suelo de la pista de atletismo del estadio de River Plate…

“Hacía calor”, rememora. “Era el último día de febrero, y en Buenos Aires terminaba el verano”.

Con pistola en mano, el juez jala del gatillo y dispara para dar la orden de salida…

En ese preciso instante, Jaime Ignacio Aparicio Rodewaldt despega su humanidad del suelo y se impulsa con una potencia inusitada, explosiva, que lo lleva a protagonizar la primera gran proeza de la historia del atletismo colombiano.

Valla a valla, hasta superar el décimo obstáculo y rematar como una fiera los últimos 40 metros de la prueba, su vertiginosa y precoz carrera deportiva continuó en ascenso y en la primera edición de los Juegos Deportivos Panamericanos de Buenos Aires, logró una gesta histórica: traerse para Colombia la única medalla de oro al derrotar a los mejores del continente y, de paso, imponer su cuarta marca en los 400 metros vallas, esta vez continental, con tiempo de 53 segundos y 4 décimas. El registro para Suramérica de 54.6 la poseía el brasileño Vicente Magalhes Padilha.

Ese día, Aparicio fue escoltado por el brasileño Wilson Gomes Carneiro (53.7) y el estadounidense Donald Harderman (54.5).

“El triunfo en Buenos Aires me lo encontré porque yo pensaba pelear por el tercer puesto con el chileno Reinaldo Martin. Entonces, corrí lo más rápido posible para sacarle ventaja, y resulta que fui tan veloz, que gané la carrera por encima de un norteamericano y un brasileño”, rememora Aparicio con tono de humildad, en palabras que quedaron impresas en el libro La Fabulosa Historia dle Atletismo Colombiano

Así demostró su poderío y capacidad para la distancia y no dejó dudas sobre su progresión ante el cronómetro: cada vez que ganó mejoraba su récord personal, al pasar de 55.9 en 1947, a los 53.4 de 1951. En cuatro años, un progreso de dos segundos y cinco décimas.

Días después de su retorno a Cali, en marzo de 1951, Aparicio escribió de su puño y letra, en el respaldo de una de los fotografías que le tomaron a su llegada, que tuvo un recibimiento multitudinario de parte de los caleños: “(…) Había llovido y había llegado a casa en la máquina de bomberos”.

Aparicio fue el primer atlta (400 metros vallas) en ganar para Colombia las primeras medallas de oro en Juegos Panamericanos y Centroamericanos, y en lograr una marca suramericana e igualar otras tres antes de cumplir los 21 años. Llegó a tener 10 marcas nacionales en 1948, entre ellas el salto alto con 1,80 metros. Un auténtico fenómeno en las pistas.

…………….

FOTO HOME: Jaime Aparicio en el cajón más alto del podio, tras vencer en los 400 metros vallas de los Juegos Panamericanos de Buenos Aires 1951. A su derecha el brasileño Wilson Gomes Carneiro; y su izquierda el estadounidense Donald Harderman. / por  Ana Isabel Aparicio-Álbum familiar

Next Post
Distinción en Madrid para el gran Jefferson Pérez

Distinción en Madrid para el gran Jefferson Pérez

© 2024 Atletismo Sudemericano
No Result
View All Result
  • NOTICIAS
  • NOSOTROS
    • AUTORIDADES
    • COMISIONES
    • SEDE
    • ESTATUTOS
    • REGLAMENTOS
    • HISTORIAL
  • FEDERACIONES
  • CALENDARIO
  • RESULTADOS
  • ESTADÍSTICAS
    • Estadísticas 2026
    • Estadísticas 2025
    • Estadísticas 2024
    • Estadisticas 2009-2023
  • NOTAS OFICIALES
    • 2026
    • 2025
    • 2024
  • ADC
    • HISTORIAL
    • PROXIMOS CURSOS Y SEMINARIOS
    • HISTORIAL POR PARTICIPANTES
    • HISTORIAL DE CURSOS Y SEMINARIOS
  • ANTIDOPAJE
  • SALVAGUARDA

© 2024 Atletismo Sudemericano