A sus 21 años y en su primer gran campeonato con Estados Unidos en categoría absoluta, Jordan Anthony dio el gran golpe al triunfar en los 60 metros (6 segundos, 41 centésimas) del Mundial de atletismo en pista cubierta, este viernes en Torun.
Dejó así, una vez más, con la miel en los labios al jamaicano Kishane Thompson (6.45, plata), el vigente subcampeón olímpico y mundial de los 100 metros al aire libre, mientras que el también estadounidense Trayvon Bromell se quedó con el bronce (también 6.45, pero peor en el desempate de las milésimas).
Anthony ya había ganado a Bromell en los campeonatos de Estados Unidos, clasificatorios para este Mundial, en una carrera donde Noah Lyles, el campeón olímpico de los 100 metros, quedó tercero y se quedó sin billete para Polonia.
Se trata del primer título internacional para Jordan Anthony, un atleta procedente del football americano y que el pasado junio se había proclamado campeón universitario NCAA en los 100 metros. Después de aquel éxito se unió al grupo de entrenamiento de Lance Brauman en Florida, lo que le convirtió en compañero durante su preparación de Lyles, el actual campeón olímpico de los 100 metros.
Estados Unidos se puso líder del medallero del Mundial indoor ya que de las cuatro finales del primer día ganó dos: la otra fue con Chase Jackson (20,14 m) en el lanzamiento de bala femenino.
Los 6.41 de Anthony lo ubican como el cuarto mejor sprinter de todos los tiempos en los 60 metros llanos.
El brasileño Erik Felipe Barbosa Cardoso, recordman sudamericano, fue el único atleta de nuestra región que alcanzó las semifinales. Allí se ubicó 7° con 6.66, sin poder acceder a la final.
En la carrera decisiva, Anthony terminó delante de Thompson (6.45) y Bromell (igual tiempo). Y completaron: 4 Jeremiah Azu (Gran Bretaña) 6.46, 5 Emmanuel Enselme (Camerún) 6.68, 6 Taymir Burnett (Países Bajos) 6.71, 7 Bryan Levell (Jamaica).





