La comunidad atlética de Colombia y Sudamérica siente la muerte del juez internacional Isnardo García. Tenía 65 años y murió esta semana en Bogotá, víctima del cáncer.
Isnardo, procedente de la ciuad de San Gil, se graduó como licenciado en Educación Física de la Universidad Tecnológica de Tunja. Y al mismo tiempo desarrolló su pasión por el atletismo, convirtiéndose en juez internacional, especializado en marcha, y desempeñándose en numerosos eventos nacionales e internacionales a lo largo de más de cuatro décadas.
Fue directivo del comité de jueces de Boyacá y su primera participación en Nacionales se dio en 1984, en Villavicencio.
Estaba casado con Débora Medina Pineda, una de las mejores fondistas de Colombia en la década del 80, y sus hijos son Isnardo Yesi, Oscar y Biviana.
El destacado juez internacional de marcha, dirigente, estadístico y periodista argentino Rubén Aguilera evocó los tiempos compartidos con Isnardo en sitios como Manaus, Tijuana o Chula Vista -sedes de distintas Copas Panamericanas- y muchos más como Winnipeg con los Juegos Panamericanos de 1999.
Isnardo recibió numerosos reconocimientos, tanto en su ciudad natal como en el deporte colombiano (elegido por ACORD Santander como Mejor Autoridad Deportiva 2010). “Un gran juez pero, ante todo, un gran amigo, de corazón noble y leal, de esos que dejan huella imborrable en la vida de quienes tuvimos el privilegio de conocerlo. Hoy agradecemos profundamente su legado, enseñanzas y valores que sembró dentro y fuera del deporte”, escribió Aguilera.




