Aunque no consiguió una plaza entre las finalistas de los 400 metros llanos, la colombiana Evelis Jazmín Aguilar puede marcharse satisfecha de su participación en Budapest. Su registro de 51.07 conseguido en semifinales la instala como la sexta mejor del historial sudamericano de la prueba junto a la chilena Martina Weil, reciente campeona de la región (y que en Budapest estuvo en las series). Aguilar es la plusmarquista sudamericana del heptathlon, pero en las últimas tres temporadas se ha concentrado en la velocidad prolongada, en una prueba donde su compatriota Ximena Restrepo –la mamá de Martina- ostenta el récord sudamericano desde hace más de tres décadas: 49.64 en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, al lograr la medalla de bronce.
El ingreso a la final mundialista de los 400 en Budapest se presentó muy duro y seis de las participantes en semis corrieron por debajo de 50 segundos. Lideró esa lista la polaca Natalia Kaczmarek, ganadora de la serie 3 con 49.50, cuatro centésimas por delante de la irlandesa Rhasidat Adekele.
La dominicana Marileidy Paulino –quien ha quedado como favorita tras la deserción, por lesión, de la estadounidense Sydney McLaughlin- ganó la semifinal 1 con 49.54 y allí Aguilar se ubicó quinta.
En la segunda semi triunfó Lieke Klaver, otro producto de la ascendente escuela neerlandesa, que marcó 49.87 y aspira a pelear medallas.
Paulino fue subcampeona de los 400 llanos en los Juegos Olímpicos de Tokio y en el Mundial de Eugene (donde también se consagró campeona con el relevo mixto 4×400).


