Unos Juegos Olímpicos de Tokio que, en el aspecto específicamente atlético ya pueden inscribirse entre los más grandes de la historia, por su nivel técnico y su emotividad, se acercan a su desenlace. La penúltima jornada de pista se cumplió este viernes 6 de agosto en el Estadio Olímpico de la capital japonesa, también se completaron las pruebas de marcha en Sapporo donde, bajo un intenso calor, se aprestan a disputar las carreras de maratón en las mañanas del sábado 7 y domingo 8 con la presencia de los recordistas mundiales y los mejores sudamericano.
Dentro de la vibración de estos Juegos, aún más emotivos en cuánto pudieron concretarse bajo la dura situación que atraviesa el mundo por la pandemia, los atletas de varios países sudamericanos están dando la talla, en una de sus mejores cosechas del historia que hasta el momento abarca cinco medallas, la más reciente a cargo de la colombiana Sandra Lorena Arenas, escolta de la italiana Palmisano en la marcha de 20 km. durante la extenuante travesía del viernes por la tarde en Sapporo.
Italia sumó su quinta medalla de oro con el relevo corto, mientras que otros atletas hicieron historia en las individuales, como Shaunae Miller-Uibo, de Bahamas, en los 400 llanos al retener su corona olímpica con un tiempo espectacular de 48s.20. De este modo, Bahamas se ha llevado los dos títulos individuales de 400, ya que Steven Gardiner había triunfado en la jornada anterior en la final masculina, seguido por el colombiano Anthony Zambrano.
Miller-Uibo produjo así la cuarta marca mundial de la historia, sólo precedida por los 47.60 de Marita Koch y 47s99 de Jarmila Kratochvilova durante la década del 80 y los 48.14 de Salwa Nasser en Doha 2019 (luego marginada de las competiciones). La medalla de plata también fue ribetes históricos, al igual que el bronce en una carrera con las seis primeras por debajo de los 50 segundos. La dominicana Marileidy Paulino le dio un notable segundo puesto a su país con 49s.20, uniendo su medalla a la que ya habían conseguido con el relevo mixto y devolviendo a República Dominicana a los primeros planos internacionales que disfrutara, hace no tanto tiempo, con Félix Sánchez en los 400 vallas y Luguelin Santos en 400 llanos. El tercer puesto fue para la estadounidense Allyson Felix con 49s.46 quien, a sus 36 años, continúa su impresionante cosecha: ya tiene seis medallas de oro en casi dos décadas, ya que empezó a brillar en las lides olímpicas en Atenas 2004 (y entre esos triunfos, cinco corresponden a relevos y otro, el de 200 metros llanos fue logrado en 2021). También cuenta con tres medallas de plata (200 y 400 metros) y suma ahora esta de bronce, totalizando diez: es así la atleta más laureada de la historia olímpica, a sus 35 años y madre dos hijas.
«Con todas las lesiones que sufrí en los últimos años, dudé en preparar los 400 para este año, prefería los 200″, dijo Miller-Uibo. En esa distancia terminó octava, pero se había decidido también por la vuelta a la pista y lo hizo en forma convincente, convirtiéndose en la primera mujer que retiene su oro olímpico de 400 desde que la francesa Marie-Jose Perec lo hiciera en la década del 90.
Y si hablamos de historia, también entra allí la jamaiquina Elaine Thompson con su triplete de la velocidad. Tras ganar los 100 y 200 metros llanos con marcas que hasta ahora sólo había logrado Florence Griffith-Joyner en la década del 80, sumó el esperado título del relevo corto, donde Jamaica alineaba a las tres mejores de la prueba individual. Con Brianna Williams como lanzadora, también corrieron Elaine, la ex campeona olímpica Shelly-Ann Fraser y Shericka Jackson, marcando 41s02 para un claro triunfo sobre Estados Unidos (41s45) y bronce para las británicas 41s88.
La 4×100 entre los hombres le dio más gloria a Italia en estos Juegos, cuando Lorenzo Pata, el campeón individual LaMont Marcelle Jacobs, Eseosa Desalu y Filippo Tortu se unieron para un récord nacional de 37s50, aventajando por una centésima a los británicos, con Canadá tercero en 37s70.
El recordman mundial de los 5.000 metros, el ugandés Joshua Cheptegei, encontró en esta prueba el punto alto de su rendimiento, después que el etíope Berega lo doblegara en 10 mil. Ahora no concedió opciones, ni táctica ni técnica, para darle otra gran victoria a su país. Marcó 12m58s15, quedando la medalla de plata para el canadiense Mohamed Ahmed (12m58s61) y el bronce para el estadounidense Paul Chelimo (12m59s05), dos hombres acostumbrados a insertarse en el mejor nivel en estas grandes competencias. El español Mohamed Katir, que se perfilaba como favorito tras su gran verano europeo y se exhibía muy confiado, terminó octavo con 13m06s60. El ritmo lo había marcado el otro crédito ugandés, Jakob Chelimo, hasta que el grupo líder quedó unido desde el segundo kilómetro. Y a falta de 600 metros, Cheptegei lanzó su ataque demoledor. Aún cuando su vuelta final (55s) entra en cierta «normalidad», siempre tuvo el control de la carrera. «Esta medalla es realmente muy especial porque llega en un momento en el que sentía que tal vez estaba fatigado y cansado”, dijo Cheptegei. “Pero tuve que decirme a mí mismo, ‘si hay un momento para convertirme en campeón olímpico, es este año porque todavía estoy en mi mejor edad y nunca se sabe lo que podría suceder en los próximos tres años antes de París’. Puede que no tenga la oportunidad de defender el título, pero este es realmente mi momento especial para ganar el oro ”.
Cheptegei consigue así la máxima corona de su campaña, convirtiéndose en el mejor fondista de estos años: campeón mundial 2019 en Doha sobre 10 mil metros, campeón mundial de cross country, recordman mundial de 5.000 y 10.000 el año pasado y ahora dos medallas olímpicas.
La ambición de la holandesa Sifan Hassan por triunfar en tres carreras no podrá concretarse, aún cuando su actuación es igualmente impresionante. Ya había ganado los 5.000 llanos y atravesó sobresaltos en las eliminatorias de 1.500 (cuando se cayó en la serie y tuvo que remontar). En la final no pudo con la keniata Faith Kipyegon, quien estableció un récord olímpico con 3m53s11, seguida por la británica Laura Muir con 3m54s40. Pero Hassan igualmente llegó al podio con 3m55s86 para su tercer puesto.
Kipyegon, quien entrena en el campus de Patrick Sang en Kenya donde también lo hace Eliud Kipchoge, le dedicó el triunfo «a mi hijo, se lo había prometido». Ella había ganado los 1.500 en Rio 2016 y también en el Mundial del año siguiente, luego fue madre. Hassan había triunfado en el Mundial 2019 en Doha -donde también ganó los 10 mil en inédito doblete- pero el último encuentro entre ambas, hace pocas semanas en Mónaco, había visto más veloz a la keniata. Hassan decidió jugarse por entera en esta prueba y lideró el primer kilómetro, pero Kipyego no se despegaba. Y lanzó un ataque irresistible a falta de 250 metros, que Hassan no pudo responder. «Estos días me han quitado muchas energías, pero todavía falta», comentó la holandesa, que ahora buscará el título de los 10 mil. No la tendrá fácil, ya que se enfrentará con la etíope Letensberg Giday, la misma que le arrebató el récord mundial de la distancia. Y Hassan ya viene de cinco carreras -incluyendo dos finales- en pocos días.
Otra final del día quedó en poder de China, cuando Shiying Liu venció con su primer disparo en lanzamiento de jabalina con 66,34 m. seguida por la polaca Maria Andrejzuk con 64.61 y la australiana Kelsey-Lee Barber con 64.56. Las ganadoras de los últimos tres títulos olímpicos de jabalina, la campeona defensora Sara Kolak y la dos veces campeona Barbora Spotakova, no pudieron llegar a la final. Lee Barber comentó que esperaba que los Juegos de Tokio, pospuestos un año por la pandemia de Covid-19, transmitieran un mensaje duradero: «Estos Juegos Olímpicos han sido increíbles», dijo. «Hemos inspirado a la gente, que es exactamente lo que queremos hacer con los Juegos Olímpicos. Tenemos que seguir avanzando ahora, seguir adelante, seguir llevando el deporte a la gente. «
El título de Liu es el primero que China obtiene en el historial femenino de jabalina y el segundo para su país en el atletismo de estos Juegos de Tokio. Ella ya había sido subcampeona mundial en Doha.


