“Esto es una locura. El momento más importante de mi vida. Anoche luché para dormir, tenía una sensación especial en mi pecho… Estaba tan concentrado en conseguir esta medalla para mi colección”, dijo Warholm. “Es algo grande, histórico, lo único que faltaba en mi colección. Tenía el título mundial, el europeo, el récord de Europa y del mundo. La medalla de oro olímpica es de lo que habla todo el mundo. Sabía que esta carrera iba a ser la más difícil de mi vida, pero estaba preparado», agregó.
Esto lo declaró el noruego Karsten Warholm, momentos después de la más excepcional carrera olímpica de la historia en los 400 metros con vallas, donde pulverizó su propio récord del mundo con 45s.94, mejorando los 46s.70 que había logrado el 1° de julio en el estadio Bislett, en Oslo. También su escolta, el estadounidense Rai Benjamin, arrasó con el tope anterior (marcó 46s17) y en una página histórica para el atletismo sudamericano, el brasileño Alison Brendom Alves dos Santos logró la medalla de bronce con 46s.72, nueva plusmarca para nuestra región, la sexta consecutiva que logra en los últimos tres meses. Recordemos que, hasta hace pocas semanas, la marca mundial era 46s.78 en poder del estadounidense Kevin Young desde los Juegos Olímpicos de Barcelona 92.
Warholm se convierte así en el primer noruego en obtener una medalla (y dorada) en el historial olímpico de los 400 vallas, prueba tradicionalmente dominada por los representantes de Estados Unidos, que ganaron 19 de las 25 ediciones anteriores, contando -entre sus valores- con el considerado hasta ahora el mejor especialista de todos los tiempos, Edwin Moses, campeón en 1976 y 1984.
Karsten Warholm es una de las grandes figuras deportivas que Noruega ha lanzado al estrellato en los últimos tiempos, tal como sucede también con su mediofondista prodigio Jakob Ingebrigtsen y, en otros deportes, el campeón mundial de ajedrez Magnus Larsson o la nueva estrella del fútbol, Lalaand.
Nacido el 28 de febrero de 1996 en Ulsteinvik, Warholm desde chico jugaba fútbol y esquiaba, aunque no en largas distancias, hasta que un amigo lo incentivó para que se acercara al atletismo. “Yo tenía ocho años, me animé a competir en una carrera de 200 metros y me gustó”, contó. Warholm se proclamó campeón mundial u18 del octathlon en Donetsk (2013) con 6.451 puntos. Al año siguiente, en el Mundial u20 en Eugene terminó 10° en el decathlon con 7.551 puntos. Y en 2015 fue subcampeón europeo u20 del deca, y también de los 400 llanos, en Eskilstuna, Suecia. Entre sus marcas personales se contaban 14s.30 en los 110 metros vallas, 2.05 m en salto en alto, 4.30 m. en garrocha y 7.66 en salto en largo. Sin embargo, el entrenador Leif Olav Alnes, con quien comenzó a trabajar en 2015, lo convenció de dedicarse a los 400 metros con vallas. “Mi sueño era participar en los Juegos Olímpicos. Y Leif me explicó que necesitaría mucho tiempo más para aprender cada una de las especialidades. Por eso, era mejor concentrarme en una prueba”, recordó Warholm en una entrevista con Track and Field News.
Aunque ya tenía algunos antecedentes en los 400 vallas, su primera temporada a pleno fue la del 2016, alcanzando el sexto puesto en el Campeonato Europeo de Amsterdam y la semifinal olímpica en Rio de Janeiro, además de llevar el récord noruego a 48s.49. En 2017 se ubicó en la elite mundial de los 400 vallas -48s.22 fue su mejor marca de la temporada- con la conquista en Londres, coronada con un gran festejo. También ese año corrió los 400 llanos por debajo de los 45 segundos (44s.87, su mejor registro personal). Y un año después ya estaba por debajo de los 48s en las vallas. En Doha 2019 retuvo el título mundial.
Aunque Oslo es la base para sus entrenamientos, durante los crudos meses invernales se traslada con su entrenador y su equipo a Tenerife, España. Sobre algunos de sus grandes rivales, Warholm comentó: “Rai y Samba son dos talentos naturales, súper delgados, altos… Si una máquina se dedicara a fabricar un corredor perfecto en los 400 vallas saldría Rai. O Samba. Yo también tengo mis talentos, pero soy un poquito más bajo, aunque más robusto. Lo que hago es correr con toda mi energía y voluntad, en todo momento”. Warholm mide 1,87 m. su peso habitual es 80 kg. y destaca por su potencia, decisión y sincronización técnica.


