Fuente: futbol.com.uy
La atleta Déborah Rodríguez fue oficializada, junto a Bruno Cetraro de remo, como abanderada de la delegación uruguaya que nos representará en los Juegos Olímpicos de Tokio (23 de julio al 8 de agosto).
«Estoy super feliz, emocionada», contó la uruguaya que actualmente se encuentra preparándose para la cita en Estados Unidos junto a su entrenador Martín Mañana.
«Es un orgullo tremendo, voy a cumplir uno de mis grandes sueños y aún me cuesta caer», contó con alegría y fue más allá: «es un mimo que además, me da más fuerzas para seguir trabajando muy duro, un empuje extra tremendo».
Y también tuvo palabras elogiosas para Bruno Cetraro, su compañero de funciones: «es un genio y se lo merece muchísimo, porque todo lo que hizo en este ciclo y los logros que alcanzó para nuestro país».
Lo que viene
Rodríguez, que nos representará en sus terceros Juegos Olímpicos (estuvo en Londres 2012 y Río de Janeiro 2016), será la quinta abanderada del atletismo, siendo los anteriores: Hércules Azcune (Londres 1948), Estrellita Puente (Helsinki 1952), Darwin Piñeyrúa (Múnich 1972) y Mónica Falcioni (Sydney 2000).
«Siempre vivo las inauguraciones con mucha intensidad», relató y mencionó: «una deportista mujer, negra, llevando la bandera de nuestro país, es muy lindo e importante».
La atleta de 28 años de edad, viene de ser campeona sudamericana en Guayaquil 2021 (800 m), siendo esta su séptima medalla a nivel continental, precedidas de Lima 2019 (Oro en 800 m), Asunción 2017 (Bronce en 800 m), Lima 2015 (Oro en 800 m), Lima 2015 (Oro en 400 m vallas), Cartagena 2013 (Plata en 400 m vallas) y Buenos Aires 2011 (Bronce en 400 m llanos).
Además, fue medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de Lima 2019 (800 m) y la edición de Toronto 2015 (400 m vallas).
«Esto sirve para saber que se puede soñar y con esfuerzo, dedicación, luchando por lo que se desea, esos sueños se cumplen», expresó.
También recordó cuando fue designada abanderada para los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 y un inconveniente en las conexiones de los vuelos no le permitió llegar a tiempo y forma para desfilar.
«Lo voy a vivir al máximo, voy a llevar la bandera bien en alto y con una gran sonrisa. Todos los deportistas somos parte de un equipo, unidos por una misma ilusión», manifestó.
«Es un privilegio grande ir a los Juegos Olímpicos. Los de Tokio fueron uno de los mas exigentes en cuanto a los sistemas de clasificación y lo cierto es que cada vez lo son más y el hecho de estar presente es un gran galardón para todos», reflexionó.
«Cada uno de los que vamos a estar presentes, va a dejar el alma en cada competencia para representar de la mejor manera a nuestro país, esperando más que nadie los mejores resultados», cerró.


