El brasileño Thiago do Rosario André en caballeros y la venezolana Joselyn Brea en damas fueron los triunfadores sobre 1.500 metros llanos, en el turno vespertino de este sábado 29 de mayo en el Estadio Alberto Spencer de Guayaquil.
El argentino Federico Bruno marcó el ritmo en la prueba de varones, aunque no pudo despegarse de Thiago quien lanzó su ataque para superarlo en la recta opuesta, a falta de 250 metros. Bruno trató de mantenerse, inclusive apremió en la recta final, pero sin comprometer el triunfo de Thiago, en tanto que otro ascendente valor como el uruguayo Santiago Catrofe se quedaba con medalla de bronce, después de correr también expectante.
El nivel fue excelente, con los tres mediofondistas por debajo de los 3m40s. El registro de Thiago fue 3m37s92 mientras que Bruno terminó en 3m38s25, una de sus mejores producciones personales y apenas a 4/100 de su reciente récord nacional. Catrofe marcó 3m38s67, el brasileño Guilherme Kurtz quedó cuarto con 3m40s66 y el otro representante argentino, Diego Lacamoire, ocupó el 5° lugar con 3m44s17.
Bruno ya cuenta con un título sudamericano (Asunción 2017) y la de hoy fue su tercera medalla de plata (tras las conseguidas en Cartagena 2013 y Lima 2015), además de bronce, cuando aún era junior, hace una década en Buenos Aires.
Poco antes se habían disputado los 1.500 metros femeninos, donde la venezolana Joselyn Brea produjo un hecho histórico para el atletismo de su país: su primera medalla de oro en la distancia (hasta ahora Venezuela sólo tenía allí el bronce de Adriana Marchena hace casi cuatro décadas, en Santa Fe 1983). Y Joselyn completó una jornada memorable para su familia: por la mañana, su hermana Edymar había ganado los 10 mil metros, algo también sin precedentes en el atletismo venezolano.
Son poco frecuentes estos casos de hermanos campeones en una misma edición, entre los cuales podemos citar a los velocistas brasileños Rui y Delmo da Silva (dominaron de 100 a 400 en 1975 y 1977) y los argentinos Juan y Emilia Dyrzka (campeones de vallas en 1971), además de sus compatriotas Ian y ERic Barney (campeones de jabalina y garrocha respectivamente en 1965 en Rio de Janeiro).
El ritmo de esta carrera lo indicó la uruguaya María Pía Fernández, dispuesta a defender su título de Lima 2019 (cuando Mariana fue su escolta). Pero ahora también estaba Brea, quien venía de impactar con su récord nacional de 4m12s92 en Barinas. Y Brea se mantuvo muy cerca de María Pía para -imitando la táctica de su hermana Edymar por la mañana en 10 mil- producir su desborde en la recta final. Atacó faltando 80 metros y se llevó el triunfo
Así, Joselyn Brea ganó con 4m15s05, con Fernández como subcampeona en 4m15s27 y Borelli en el tercer puesto con su mejor marca personal de 4m15s61. La brasileña Jacqueline Weber también hizo una buena carrera, declinando solo en los tramos finales: terminó cuarta con4m18s67.


